¿Cuál es la diferencia entre continente y contenido?

Para contratar un seguro de hogar, hay que tener en cuenta las diferencias entre continente y contenido. Si no las conoces aún, no te preocupes. ¡Aquí te las explicamos!

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A la hora de contratar un seguro de hogar, hay dos conceptos que queremos que tengas bien claros: el continente y el contenido. Y es que entender la diferencia entre continente y contenido es muy importante, como también lo es calcular cuál es el valor de cada uno de ellos. De este modo, podrás contratar el seguro de hogar que necesitas de verdad, sin pasarte ni quedarte corto.

El continente del seguro de hogar

El continente en un seguro de hogar es todo aquello que está relacionado con la estructura del inmueble y que no se puede disociar o extraer sin causar un daño o alterarlo.

Para profundizar un poco más y que lo puedas entender de un modo sencillo, el continente es el conjunto de elementos estructurales, como los cimientos, las vigas, las paredes, los muros, los techo, las cubiertas, las puertas, las ventanas, las persianas y los distintos sistemas de instalación eléctrica, de agua, de calefacción, así como los sanitarios de los baños y aseos.

También se incluyen otras superficies que forman parte de la propiedad aunque no estén anexas, como los trasteros o las plazas de garaje e, igualmente, los elementos de los sistemas eléctricos que se encuentren en ellas, las puertas, etc.

Otros elementos que se incluyen en el continente

Hay otros elementos que, aunque no formen parte de la propia estructura del edificio, suelen incluirse también como continente en el seguro de hogar. Nos referimos a los aparatos de aire acondicionado, calentadores, el parqué y las moquetas, ya que están instalados de forma fija en la vivienda.

Y si hablamos de viviendas unifamiliares como un chalet, también se considera continente la piscina y el resto de instalaciones deportivas y muros que estén incluidos en la propiedad. En cuanto a otros elementos fijos como el jardín o un ascensor, son bienes que no todas las pólizas cubren, por lo que conviene preguntar en qué situación se quedan a la hora de contratar un seguro de hogar.

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El contenido del seguro de hogar

Por el contrario, el contenido son todos los elementos que se encuentran de forma habitual en el interior de la vivienda asegurada, pero que no forman parte de su estructura. Es decir, aquí se incluyen los artículos que sirven de utilidad o de decoración, y que no condicionan a la estructura del inmueble.

Estamos hablando de los muebles, los electrodomésticos, la ropa, los artículos tecnológicos, el material deportivo y todo tipo de enseres y demás objetos que tengan su lugar habitual en el interior de la vivienda.

También hay que tener en cuenta que, dentro del contenido, tenemos que incluir aquellos objetos que tengan un valor especial, como pueden ser las joyas, las obras de arte, los instrumentos musicales, o cualquier otro artículo que tenga un precio elevado en el mercado.

¿Cómo calcular el valor del continente?

Ahora que ya tienes clara la diferencia entre contenido y continente, toca avanzar al siguiente paso.

Como te hemos dicho al principio, para que puedas contratar el seguro de hogar que mejor se ajuste a tus circunstancias, tienes que hacer un cálculo lo más preciso posible del valor de tu continente.

Pero ahora tal vez te preguntes ¿cómo puedo calcular cuánto vale el continente de la vivienda que quiero asegurar?

No te preocupes, no es tan complicado. Como es lógico, tendrás que contar con la información necesaria para ajustar este cálculo con la mayor precisión. Un buen punto de partida puede ser la memoria de calidades entregada por la constructora de la vivienda o, si tú has realizado alguna reforma, que aportes un listado de las técnicas, herramientas y materiales empleados.

El valor del suelo no se cuenta nunca a la hora de calcular el valor del continente, porque es algo que, en caso de siniestro, no desaparece, sigue perteneciendo a su propietario y mantiene su valor.

¿Cómo calcular el valor del contenido?

Calcular el valor del contenido es muy importante. No te preocupes si ves que te lleva tiempo, porque es normal. ¡Son muchas las cosas que hay que apuntar!

Nuestra recomendación es que vayas habitación por habitación, anotando todos los objetos y enseres que veas, según la siguiente clasificación:

  • Mobiliario: En general, son todos los muebles y electrodomésticos, como por ejemplo, las mesas, las sillas, las camas, las estanterías, los muebles de cocina y baños, los frigoríficos, las lavadoras, lavavajillas y microondas, los ordenadores, los televisores, los aspiradores, etc.
  • Enseres: Son aquellos artículos de uso práctico como las lámparas, las cortinas, los cuadros, la ropa de cama, la ropa personal, los artículos de aseo, los utensilios y cubiertos de cocina, la comida, etc.
  • Joyas y objetos de valor especial: Aquí tienes que meter todo aquello que no encaje en las categorías anteriores porque tiene un valor considerablemente más alto. Nos estamos refiriendo a las joyas, obras de arte, cuadros, monedas, antigüedades, pieles, instrumentos musicales, material deportivo o armas de fuego.

Una vez que tengas todo el contenido listado y clasificado, dale un valor a los objetos, calculando cuánto te costaría reponer cada uno de ellos si tuvieras que comprarlos de nuevo. Esto es lo que se conoce como valor de reposición.

Presta especial atención a los objetos de valor

Con los objetos que tienen ese valor especialmente elevado es recomendable que tengas un cuidado aún mayor para que tu seguro lo cubra. Lo ideal será que presentes fotografías, facturas, certificados de herencia o cualquier otro documento que justifique que estaban en tu posesión antes del siniestro.

De esta manera, el seguro podrá tener la garantía de que esos objetos tan preciados ya obraban en tu poder y que tú eras el dueño legal de ellos.

¿Por qué es importante calcular el continente y el contenido?

El seguro de hogar que contrates cubrirá todo aquello que tu consideres necesario. Lo recomendable es que, además del continente, que es lo básico en este sentido, también protejas tu contenido.

De ahí que insistiéramos tanto en que conocieras la diferencia entre contenido y continente, para evitar que pienses que tienes aseguradas algunas cosas que, en realidad, no están cubiertas por tu seguro de hogar.

El cálculo de ambos, sobre todo del contenido, es esencial para que puedas conseguir un precio justo en tu póliza.

Infraseguros y sobreseguros

Recuerda que hay dos escenarios en los que no quieres caer al contratar un seguro para tu vivienda (¡ni para cualquier otro seguro!).

  • El infraseguro: es el error en el que caen muchas personas al declarar el valor de su contenido por debajo de su valor real, normalmente con la intención de reducir su cuota. Pero esto es peligroso, ya que, en caso de siniestro, el seguro no se hará cargo de todos los daños que puedas sufrir o de todos los bienes que puedas perder.
  • El sobreseguro: es el caso contrario, en el que los usuarios declaran un valor superior, normalmente por desconocimiento. En caso de que haya un siniestro, el seguro cubrirá los bienes y daños que haya que reparar, pero la realidad es que la cuota que se está abonando está por encima de las necesidades y, con un pago de menor cantidad, los bienes quedarían protegidos igualmente.

¿Tienes más dudas sobre el continente y el contenido y cómo calcularlos?

Si todavía hay algún punto en el que no tienes clara la diferencia entre continente y contenido, o si hay algo en tu vivienda que no sabes a qué parte asignar a la hora de calcular el valor, ¡pregúntanos!

Estamos aquí para ayudarte y para que puedas conseguir el mejor seguro para tu hogar.

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