10 trucos para una mudanza responsable y ecológica

Te dejamos algunos consejos para que te mudes de casa de forma respetando al máximo el planeta 🌍

    Entre el embalaje de las cajas, el alquiler de un camión y los diversos trámites administrativos, la mudanza puede ser aparatosa y el medioambiente deja de ser una prioridad. Las mudanzas suelen traer consigo una montaña de plásticos, envoltorios de burbujas y otros residuos que podrían evitarse. Estos son nuestros consejos para una mudanza más ecológica y responsable:

    1. Clasificación: el paso esencial

    Antes de empezar a hacer cajas, es esencial hacer un inventario de todos tus objetos y muebles para ordenarlos: esto te permitirá ver las cosas con más claridad y tener menos cosas por empaquetar y transportar.

    Aparta todo lo que seguro que te vas a quedar para tu nuevo hogar: muebles en buen estado, electrodomésticos, adornos, etc. A continuación, selecciona los objetos de los que quieres deshacerte, ya sea porque ya no están en buen estado o simplemente porque ya no te gustan. Pero atención, ¡no lo tires todo!

    Puedes vender muebles y electrodomésticos en sitios web y aplicaciones para venta de segunda mano, como Vinted o Wallapop.

    Si no tienes coche, o si los objetos de los que te quieres desprender son demasiado grandes, algunas asociaciones o el ayuntamiento pueden venir a recogerlos directamente.

    Otra buena solución es donar lo que ya no vayas a usar. Numerosos grupos de Facebook, aplicaciones y sitios web permiten publicar anuncios de donaciones de artículos que se recogen en tu casa.

    Para la ropa en buen estado, piensa en venderla en Vinted o donarla a asociaciones.

    Por último, si quieres deshacerte de los objetos que ya no se usan y no se pueden reparar, acude a tu centro de eliminación de residuos.

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    2. Upcycling: transformar en lugar de tirar

    ¿Tienes muebles en buen estado, pero ya no te gustan? Piensa en personalizarlos en lugar de tirarlos o regalarlos. Con una lija, un poco de pintura y un poco de grasa, puedes darle una nueva vida a tu armario o a tu mesita de noche, por ejemplo.

    Las redes sociales como Pinterest e Instagram son una mina de oro si quieres renovar tus muebles: muchas cuentas te ofrecen tutoriales, inspiración y otros consejos prácticos para conseguir muebles únicos a partir de los que ya tienes.

    Además de ahorrarte el trabajo de comprar muebles nuevos y, por tanto, de generar muchas cajas de cartón, embalajes de plástico y poliestireno (además de horas de montaje, que no siempre es divertido), el upcycling te da la satisfacción de haber transformado tú mismo tus muebles.

    3. Recoger cajas o contenedores reutilizables

    Lo más importante en una mudanza son obviamente las cajas. Así que, antes de correr a la tienda de bricolaje para comprar otras nuevas, abre tus armarios: seguro que ya tienes cajas, cajones o maletas que puedes reutilizar.

    Un consejito para tu ropa: déjala en sus perchas y colócala en bolsas grandes (bolsas de mano, bolsas de basura, etc.). Así podrás colgarlas directamente en tu armario cuando llegues a tu nueva casa.

    Si no tienes nada en casa, busca en tiendas locales. Farmacias, librerías, supermercados y otros comercios reciben sus existencias en cajas grandes de las que luego tienen que deshacerse: ¡seguro que estarán encantados de dártelas!

    Y para cerrarlas, evita dar cuatro vueltas a cada caja: usa poca cinta adhesiva y elige una cinta de papel en lugar de plástico. Es igual de resistente y se puede reciclar mucho mejor.

    Como último recurso, en lugar de comprar cajas nuevas, piensa en alquilar contenedores de mudanza reutilizables.

    Una vez terminada la mudanza, no olvides regalar las cajas que aún estén en buen estado: ¡pueden ayudar a otra persona a mudarse!

    4. Olvídate del plástico de burbujas para embalar

    Ay, el plástico de burbujas... ¿Quién no se pasó horas reventándolo de pequeño? Por muy práctico (¡y divertido!) que sea para desplazarse, dista mucho de ser ecológico. Este tipo de plástico es muy difícil de reciclar, por lo que a menudo acaba siendo quemado. Dada su vida útil, es una pena, ¿no crees?

    Para reducir la huella de carbono durante tu mudanza, evita el uso de plástico de burbujas. En su lugar, envuelve tus pertenencias en papel de periódico o papel usado. Para los objetos más frágiles, como la vajilla y la decoración, utiliza paños de cocina, sábanas y paños de baño, que son mucho más eficaces y ecológicos que el plástico.

    Para proteger tus gafas, envuélvelas en los calcetines: ¡en Luko somos fans de este truco 😉!

    5. Elige un transportista especializado en mudanzas ecológicas

    Para reducir la huella de carbono de tu mudanza, recurre a una empresa de mudanzas profesional con prácticas responsables. También puedes optar por trasladarte por su cuenta y alquilar un vehículo eléctrico o híbrido, o uno que funcione con biocombustible para limitar la contaminación generada por el traslado.

    Muchas empresas de mudanzas también ofrecen la posibilidad de aprovechar el viaje de vuelta -que normalmente va vacío- de sus camiones a sus almacenes. Te beneficias de una tarifa reducida y aprovechas un viaje que se hará en cualquier caso.

    6. Compartir un camión de mudanzas para reducir costes

    Utilizar una furgoneta de mudanzas tiene un coste, tanto económico como ecológico. Para reducir costes, pero también para limitar las emisiones de CO2 en las carreteras, piensa en las mudanzas en grupo, o en las mudanzas conjuntas.

    El principio es sencillo, como el clásico de compartir coche: Comparte un camión con una o más familias que desean trasladarse a la misma zona que tú. Los trayectos se optimizan de principio a fin, hay menos camiones en la carretera y se reducen costes. Tendrás que elegir el tamaño del camión que se adapte a tus necesidades, y ya estaría todo listo.

    Sin embargo, hay que tener cuidado porque esta solución requiere mucha organización y, sobre todo, flexibilidad en cuanto a las fechas de la mudanza.

    7. El tren: la solución ideal para las mudanzas de larga distancia

    Si te trasladas a la otra punta del país, o muy lejos de tu actual vivienda, hay una solución aún más ecológica que los camiones de mudanzas compartidos: ¡el tren! Pero que no cunda el pánico, no te vamos a pedir que transportes todas tus cajas en el tren.

    De hecho, la mudanza con transporte de mercancías es bastante sencilla: un camión acude a su domicilio para recoger todas tus pertenencias, que serán colocadas en cajas que pueden soportar varias toneladas de peso, y las lleva a la estación.

    Las cajas se colocarán en un tren de mercancías y llegarán a tu nueva ciudad normalmente al día siguiente. En cuanto lleguen, un camión recogerá tus pertenencias y las transportará a tu nueva casa.

    El tren no sólo es más respetuoso con el medio ambiente que una furgoneta de mudanzas para distancias muy largas, sino que también es más económico, porque no hay que pagar ni gasolina ni peajes.

    8. Mudanza en bici, ¡es posible!

    Si te mudas dentro de una misma ciudad, puede que no sea necesario alquilar un camión: seguro que puedes encargar a tus familiares que te ayuden a transportar tus cosas.

    Sin embargo, si quieres evitar las molestia de ir y venir en coche, puedes desplazarse en bicicleta. Sí, aunque en España parece que está tardando en llegar, cada vez son más las empresas que empiezan a hacer mudanzas en bicicleta por Europa y se ofrecen a transportar tus pertenencias desde tu antigua casa a la nueva, utilizando bicicletas eléctricas y remolques. Muebles, cajas, electrodomésticos: ¡todo es posible!

    Además de ser más respetuoso con el medio ambiente (las emisiones de carbono son casi nulas), también es más barato: todo el mundo sale ganando y ni siquiera es necesario buscar plaza de aparcamiento.

    9. Amueblar tu nuevo hogar: ¡a por la segunda mano!

    Mudarse a una nueva casa suele ser una oportunidad para renovar la decoración, los muebles o los electrodomésticos. Si te mudas de una casa amueblada a una vacía, es incluso una oportunidad de amueblar todo de cero.

    Antes de ir corriendo a un famoso fabricante de muebles sueco, tómate el tiempo de hacer una lista de los artículos que necesitas y compártela con tus amigos y familiares. Puede que tu abuela tenga alguna vajilla de más para darte, y tus amigos seguro que estarán encantados de darte su antiguo sofá, por ejemplo.

    Las librerías y los sitios de venta de segunda mano también están repletos de vajillas, pequeños adornos, muebles y aparatos electrónicos en perfecto estado, que te están esperando.

    Aunque comprar de segunda mano requiere más tiempo y organización que un simple viaje al centro comercial, participar en la reutilización y la economía circular no tiene precio, ¡y además ahorrarás dinero!

    10. Contrata una compañía energética verde

    Además de la mudanza, tendrás que realizar algunos trámites administrativos que son imprescindibles, como hacer el cambio de domicilio en diversos organismos, abrir un contador de agua o contratar una compañía de electricidad para tu nueva vivienda. Del mismo modo, cancelar su seguro de hogar después de una mudanza es obligatorio.

    Para contratar una nueva compañía de electricidad, ¿por qué no elegir un proveedor verdaderamente ecológico y apoyar la producción de energía renovable? Para guiarte en tu elección y no caer en la trampa de la falsa sostenibilidad de ciertas empresas, te recomendamos las guía comparativa de Greenpeace que clasifica a los proveedores de electricidad de más a menos sostenibles.

    Al contrario de lo que se cree, cambiar de proveedor de electricidad puede hacerse en unos minutos, y las energías renovables no son más caras.